La Directiva Europea 2012/12 obliga a la instalación de sistemas de medición individuales en los edificios dotados con un sistema de calefacción central antes del 1 de enero de 2017. Según estimaciones del sector, se han invertido más de 11 millones de euros en la instalación de 400.000 repartidores y 200.000 válvulas termostáticas en todo el país. Esto es, 1.250 edificios residenciales ya tienen individualizado el su consumo de calefacción.